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Se ha desatado la “guerra” en torno a la publicación que días atrás realizó Ignacio Bárcena:

La discusión viral sobre la respuesta en un examen de un niño de 7 años

Se trata de una pregunta en un examen de matemáticas a la que el hijo de Ignacio, de 7 años, responde con una interpretación del enunciado completamente distinta de la que en realidad pedía el profesor. Pues tras la publicación del tuit se ha vuelto tan viral que todo tipo de revistas, prensa y medios de comunicación se han hecho eco de la anécdota y por supuesto, se ha compartido miles de veces en redes sociales y en cada una de ellas se ha abierto el debate central sobre si la respuesta debería ser corregida como correcta o si por el contrario el profesor hizo bien en anularla.

Pero es que además, se han abierto otros debates paralelos que abarcan desde temas lingüísticos hasta pedagógicos e incluso matemáticos. Los hay que consideran que el profesor no debería anular una respuesta que evidencia que el alumno sabía el resultado pero interpretó mal el enunciado, los hay que discuten sobre si en realidad es ambiguo o no el enunciado, los hay que incluso ponen en duda que en matemáticas avanzadas 2+2 no es igual a 4 (aunque esto último no sabemos muy bien qué tiene que ver).

Tal ha sido la repercusión que incluso la RAE (Real Academia Española de la Lengua) ha escrito un tuit que en su fondo no acaba de zanjar la polémica, puesto que aunque parece dar la razón al profesor, se puede sobreenteder que deja una puerta abierta a que el enunciado efectivamente es ambiguo. Ya que también resulta ambiguo interpretar las palabras de la RAE: “interpretación natural”. Si habla de una interpretación natural está aceptando que el anunciado admite varias interpretaciones, sean o no naturales.

La discusión viral sobre la respuesta en un examen de un niño de 7 años rae

En nuestra opinión es verdad que se debería entender que lo que pide el profesor es que se escriban los números que detalla a continuación, sin embargo no podemos negar que se puede interpretar el enunciado de otra forma, y que posiblemente niños pequeños que todavía no tienen una “contaminación de la experiencia” o personas que estén aprendiendo el lenguaje español, o incluso alguna persona con un despiste importante, pueden caer en algún momento en esa otra interpretación que provoca la palabra “siguiente”. Si hubiese utilizado en el enunciado expresiones como “estos números” o “los números que se detallan a continuación” no habría debate.

Por lo tanto, nos inclinamos en opinar que el profesor realizó correctamente la pregunta aunque la pudo haber redactado mejor (incluso poniendo cifras en plural en lugar de cifra), y que el alumno realizó una interpretación de la misma que consideramos legítima lingüísticamente, y que además va más allá en su respuesta evidenciando que conoce perfectamente los resultados tanto de una interpretación como de la otra. Así que no debería ser anulada su respuesta a no ser que el docente percibiese un ánimo claro de recochineo en su actitud, cosa que nos parecería extremadamente rara en un niño de 7 años.

Pero nos gustaría saber, ¿y tú qué opinas?

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